¿Kinect, Move, Wii? ¿Las cosas que no pensaron que pasarían?
Este post va dedicado a toda esa masa social que ha tenido alguna mala experiencia con cualquiera de estos tres dispositivos y que por muy buenos y entretenidos que parezcan, hay cosas que no se pueden evitar. También añado que según que hostias épicas te metas, no vienen cubiertas por la garantía del producto. Así que ten cuidado siempre y ten a mano el numero de tu traumatologo, por si acaso.
Muchos de los pisos donde un usuario tiene conectado su sensor de movimiento (en mi caso Kinect) tenemos que tener siempre en cuenta el “espacio vital” que debe ocupar en su extensa definición de la palabra. Para que no se te cuele alguien en plena partida, o que siempre dos pasos adelante y atrás no haya nada que se te interponga en el camino y al abrir los brazos y dar sobre tu eje una vuelta de 360 grados tengas suficiente para no asesinar a alguien o tu no salir herido mientras juegas al miserable Kinectimals. Me imagino la cara del traumatologo:
- “¿Que le ocurre?
- Nada, estaba jugando al Kinectimals y de repente una mesa de cristal asesina me acechó por la retaguardia y me he roto la espalda…”
- Am.. ¿Y esa mesa era de pino o aveto o … ?
- Roble mazizo, roble mazizo.
- Le recetaré varios meses de Nintendo 3DS y si no me vuelve bizco, podrá seguir con su vida normal. “

